AMPLIAR EL MARGEN DE ACCIÓN
Ampliar nuestro margen de acción no significa simplemente hacer más cosas.
Significa percibir otras posibilidades.
Ver dos caminos donde antes solo veíamos uno. Cuestionar una estructura que considerábamos inamovible. Descubrir que aquello que parecía un límite quizá era solamente el límite de nuestra manera de mirar.
Queremos estar bien y eso implica empezar a reconocer nuestras necesidades.
Necesidades.
No caprichos ni deseos. Necesidades.
Si es necesario, desmontar las estructuras que construimos sobre terrenos ajenos. Quitarnos las ropas que no nos corresponden. Quedarnos con lo esencial y, desde ahí, volver a habitarnos y reconstruirnos.
No es valentía. Es la corriente de la VIDA que nos arrastra a destinos que nunca imaginamos.
Y llega un día en el que te sientas al sol y te das cuenta de que no es perfecta. Pero apunta hacia la verdad.